Un beso, es la expresión de lo que las palabras no me permiten decirte; unión de cuatro labios que permiten el encuentro de dos almas, expresa emociones (donde las palabras serian nulas); puede tener mil significados, traer otros cuantos recuerdos, pero simplemente se resume en la utopía de expresarte, de manera física, que me gustaría “unirme” a ti sin reservas.
Quiero besarte el alma en toda su extensión y así unir nuestras ideas, nuestros miedos… lo que fuimos somos y seremos.
Pero también, existen besos que no son significativos, son simplemente una “rotación de saliva”, otros en los que no los dimensionamos lo ocurrido y otros que ignoramos.
Te dan miedo mis besos? Por qué? Significan mucho? Trascienden en nuestras almas?
Sólo puedo decirte que me encanta dártelos, porque es una manera de la que te desinhibes, porque me dicen lo que no puedes expresar con palabras y porque son para ti y para mi, y hacen parte de nuestro lenguaje, de lo que somos cuando estamos juntos, hacen parte nuestras miradas al alma.
A veces te doy un beso para: callarte o más bien para escucharte de otra manera, para agradecerte, para que sintamos juntos y otras para quitarme las ganas de ti que me inundan, recorren y que solo pueden desembocar en ti.
♪ Bésame, bésame mucho que tengo miedo tenerte y perderte después. Bésame, bésame mucho... ♪ (Consuelo Velázquez).
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